La frontera colombo-venezolana ha sido objeto de estudio por numerosos tratadistas e historiadores por la serie de problemas que en ella se ha generado y han repercutido en las relaciones bilaterales de estos países, para abordar esta situación se ha designado diplomáticas destinadas a desarrollar la compleja situación que se genera a lo largo de esta línea fronteriza compleja y agravada por la incursión de gentes armadas irregularmente, del contrabando, y otros elementos conexos con la emigración ilegal que se suele practicar.
El equipo de alumnos designado por el profesor del área de castellano ha incursionado igualmente en esta delicada área encontrando una numerosa bibliografía que se alimenta diariamente con las informaciones periodísticas en el ámbito de las declaraciones de las autoridades que tienen que ver con lo que allí ocurre por eso no nos resultó difícil obtener una profusa información que detallan y plantean el problema despertando un gran interés a quienes nos adentramos someramente a esta circunstancia geopolítica de dos países con una historia enraizada en los procesos mismos de la independencia.
Revelaremos en este trabajo monográfico a grandes rasgos los elementos más problemáticos en esa relación que ha tenido sus vaivenes y sus puntos álgidos, pero que aún subsisten a pesar de las buenas intenciones que subyacen en las autoridades de ambas naciones. Es un tema interesante y complicado en la cual intervienen numerosos factores que hubiésemos querido abordar con mayor profundidad, pero debido a lo limitado del tiempo sólo planteamos los elementos más generales y característicos de esta singular relación de dos países hermanos envueltos en una situación generada por lo que se ha llamado una frontera conflictiva que requiere no solamente un estudio cuidadoso, sino soluciones que satisfagan las pretensiones de los involucrados en el problema e inicien un camino de entendimiento profundo y provechoso teniendo como base la armonía. El diálogo y el entendimiento como norma.
Problemas económicos entre Colombia y Venezuela
Problemas económicos entre Colombia y Venezuela
PROBLEMAS ECONOMICOS
Al presidente venezolano Hugo Chávez se le acumulan los problemas económicos a menos de cinco meses para las elecciones regionales. Mientras que la inflación en Venezuela ha subido un 2,4% en el mes de junio, la administración ha visto cómo la deuda pública ha perdido valor.
La estrategia de Hugo Chávez para combatir la elevada inflación, que incluye restricciones al consumo de la población y control de precios, se ha mostrado insuficiente, ya que el índice nacional de precios en junio apenas experimentó una desaceleración de 0,8% respecto al mes mayo, en el que se ubicó en el 3,2%.
En 2007, Venezuela alcanzó una tasa de inflación del 22,5%, la más alta del continente por segundo año consecutivo, pero en 2008 el Gobierno se ha marcado como objetivo acabar el año con una inflación máxima del 19,5%. Las previsiones no son optimistas, ya que en el primer semestre del año pasado se había acumulado una inflación de 7,1%.
La situación parece más grave si se compara con los datos relativos a otros países latinomericanos. Argentina (con una subida del 0,7%), Colombia (0,86%), Perú (0,77%), Ecuador (0,76%), Chile (1,5%), Paraguay (1,2%) y Uruguay (1,28%) muestran cómo la subida ha afectado en mayor medida a Venezuela.
Pero los problemas económicos de Chávez no se acaban en la inflación. Los múltiples intentos del presidente para hundir el dólar en el mercado negro están provocando la perdida de valor de la deuda venezolana. Según el Ministerio de Economía, entre el dos de enero de 2007 y el cuatro de julio de este año el bono de referencia Global 27 experimentó una caída desde el 127,6% de su valor hasta el 94,9%. Y durante el mismo periodo, el Vebono, uno de los papeles en bolívares más negociado, descendió desde el 109,1% al 100%.
Si bien la relación entre el presidente Juan Manuel Santos y el presidente Hugo Chávez no ha tenido buenos comienzos, marcados por las opiniones que se emitieron desde ambas partes cuando éste era ministro de Defensa del gobierno de Álvaro Uribe, los gestos del gobierno entrante frente a Venezuela han apuntado al restablecimiento de las “congeladas” relaciones entre los dos gobiernos. Es que las acciones del saliente presidente colombiano no deben afectar tal camino, ya que por el contrario, en medio de la actual crisis, son varias las lecciones que pueden quedar para el actual gobierno.
En este orden de ideas, los problemas fundamentales entre los gobiernos de Colombia y Venezuela pueden ser retratados en dos puntos que con los años se tornaron presentes en la agenda de política exterior de los gobiernos. Primero, ambos parten de la idea de que la contraparte cambiará su conducta (que está ligada a sus proyectos ideológicos radicalmente opuestos), y en segundo lugar, la discusión entre los dos gobiernos terminó por convertirse en un tema de soberanía, lo cual irremediablemente termina por cerrar cualquier vía para la conciliación entre las partes. Será tarea del gobierno entrante cambiar el discurso hacia Venezuela, si en verdad se espera superar la actuación de la anterior administración.
CUAL ES LA OPINION INTERNACIONAL SOBRE ESTE CONFLICTO
Conversando con un par de amigos colombianos mientras seguíamos por twitter e internet lo que ocurría en la sesión del 22 de julio en la OEA, me comentaban sobre lo inesperado de la decisión de Uribe de sacar a la luz pública las pruebas de las FARC en Venezuela, desde su punto de vista si bien algunas expresiones del embajador Hoyos estaban pasadas
de tono, la exposición de la pruebas y la lógica argumental fueron casi impecables, y a su parecer; Uribe había dado la orden de no dejar nada para el acostumbrado secreto de las relaciones internacionales en asuntos conflictivos como este. La otra cara de la moneda era el embajador Venezolano, sin argumentos, con lugares comunes (ej: la montaña parió sus ratoncitos, cuéntame una de vaqueros, etc) y repleto de insultos para gobiernos, medios y todo aquel a quién pudiera incluir en su lista de enemigos de la revolución no dio una solo prueba de que lo ahí se presentaba era falso.
Mientras la opinión pública internacional observaba el show de países hermanos en un foro inoperante como la OEA, yo simplemente podía pensar en la pena ajena que me producía el embajador Chaderton. Mis amigos me preguntaban de dónde había salido ese embajador, qué si su carrera política era la misma que la del Canciller, y yo me limitaba a responder que ese era uno de los último de los embajadores de carrera que quedaba en el gobierno, pero que la revolución bolivariana desprecia la lógica del profesional de las relaciones internacionales (y de cualquier otra área), la cual es casi impracticable cuando se llega a los niveles de genuflexión de los funcionarios actuales. Ellos me decían que no me diera vergüenza pues no estoy con ellos en su proyecto político, pero de todas maneras así lo viví.
de tono, la exposición de la pruebas y la lógica argumental fueron casi impecables, y a su parecer; Uribe había dado la orden de no dejar nada para el acostumbrado secreto de las relaciones internacionales en asuntos conflictivos como este. La otra cara de la moneda era el embajador Venezolano, sin argumentos, con lugares comunes (ej: la montaña parió sus ratoncitos, cuéntame una de vaqueros, etc) y repleto de insultos para gobiernos, medios y todo aquel a quién pudiera incluir en su lista de enemigos de la revolución no dio una solo prueba de que lo ahí se presentaba era falso.Mientras la opinión pública internacional observaba el show de países hermanos en un foro inoperante como la OEA, yo simplemente podía pensar en la pena ajena que me producía el embajador Chaderton. Mis amigos me preguntaban de dónde había salido ese embajador, qué si su carrera política era la misma que la del Canciller, y yo me limitaba a responder que ese era uno de los último de los embajadores de carrera que quedaba en el gobierno, pero que la revolución bolivariana desprecia la lógica del profesional de las relaciones internacionales (y de cualquier otra área), la cual es casi impracticable cuando se llega a los niveles de genuflexión de los funcionarios actuales. Ellos me decían que no me diera vergüenza pues no estoy con ellos en su proyecto político, pero de todas maneras así lo viví.


